¿A qué autónomo no le ha pasado alguna vez que después de realizar un trabajo le han dejado a deber la factura?.

En este caso, lo que hay que hacer es contactar con el cliente y ver si existe alguna circunstancia que justifique el impago.

Si no existe ninguna causa justificada, el siguiente paso sería hacer una reclamación formal por escrito, para poder acreditar tanto el contenido de la reclamación como la recepción de la misma. Para ello, lo ideal es enviar al deudor un Burofax, con acuse de recibo y certificado de contenido, ofreciéndole un plazo para formalizar el pago.

Si transcurrido dicho plazo, el deudor tampoco paga, habría que acudir a la vía judicial. Para ello, se ha creado un tipo de procedimiento de carácter prioritario, se trata del PROCESO MONITORIO.

A través de dicho PROCESO MONITORIO, se presenta una demanda de reclamación de la/s factura/s impagada/s y el Juzgado requiere al deudor para que en plazo de 20 días pague o indique los motivos de oposición al pago.

Si el deudor paga, el proceso se acaba ahí; si el deudor ni paga ni se opone, el Juzgado entiende que está conforme con la reclamación y, por lo tanto, podemos solicitar el embargo de bienes que cubra la cuantía de la reclamación. Por último, si el deudor se opone, habrá que acudir a un procedimiento declarativo donde se celebrará una vista de juicio siendo el Juez quien se pronuncie sobre la deuda.

En Bernabeu Borreguero abogados nos encargamos de todo para que cobres tus facturas, porque sabemos que un autónomo está trabajando 24 horas al día, y no debería perder tiempo de su trabajo reclamando a sus deudores.