Cualquiera que acredite su interés en que uno de los herederos acepte o renuncia a la herencia, transcurridos 9 días desde el fallecimiento de una persona, podrá acudir al Notario para que éste le comunique que tiene un plazo de 30 días naturales para aceptar o renunciar a la herencia, y para que además le indique, que de no manifestar su voluntad en dicho plazo, se entenderá que acepta la herencia pura y simplemente.

Ahora bien, una vez que se entiende que ha aceptado la herencia, ¿qué ocurre si se negara o continuara no colaborando en la partición de la misma obstaculizando su posterior adjudicación?. En este caso, los herederos y legatarios que representen, al menos, el 50% del haber hereditario, y con citación de los demás interesados, si su domicilio fuere conocido, no habiendo testamento, contador-partidor en él designado, o vacante el cargo, podrán solicitar al Notario que nombre un contador-partidor dativo, designado generalmente de entre los que figuren inscritos en la lista del Colegio Notarial correspondiente.

Realizado el reparto por contador-partidor designado, si alguno de los herederos o legatarios no estuvieren conformes con la partición así realizada, será el Notario quien la apruebe en escritura pública de partición y adjudicación, concluyendo así la tramitación de la herencia.